El PP, la única oposición - article ABC desembre 2010

El pasado 28 de noviembre, los catalanes lanzaron un mensaje muy claro: no quieren políticos preocupados por temas que sólo les interesan a ellos, ni políticos dispuestos a pactar lo que sea con quien sea por mantenerse en el poder: Los catalanes quieren que nos pongamos a trabajar y que busquemos soluciones para salir de la crisis, pero parece ser que algunos no han entendido bien este mensaje. CiU ha preferido como compañeros de viaje a los impulsores de tripartito, a aquellos que nos han llevado a la mayor crisis económica de la historia, al PSC y a Zapatero. A los catalanes les va a costar entender esta opción, porque la sociovergencia no es el futuro de Catalunya; al contrario, puede suponer su parálisis.

Por ello, hoy en Catalunya se hace más necesaria que nunca una oposición fuerte y que plantee alternativas. El PPC, a raíz del pacto de investidura de CiU con el PSC, es el único partido que puede ejercer esta oposición. Los ciudadanos nos dieron una gran responsabilidad en esta nueva etapa y vamos a ejercerla desde el rigor más absoluto para evitar que la deriva nacionalista y independentista del Gobierno catalán de los últimos años no se repita.

Actualmente, estamos inmersos en una triple crisis: económica, institucional y de valores. Todas ellas son importantes y precisan de liderazgos políticos fuertes, con ideas claras y valores sólidos que se alejen de ocurrencias extrañas, que no den pasos en falso ni levanten expectativas inalcanzables que lo único que consiguen es frustrar a toda una sociedad.

El PPC hará una oposición constructiva y responsable, pero no debemos confundir las cosas. Esto no quiere decir dar apoyo a todo lo que el Gobierno proponga sino aportar soluciones y propuestas para conseguir salir de la crisis y oponernos con firmeza a cualquier frivolidad identitaria o aventura independentista que ponga en riesgo la estabilidad política, económica y social.

Los dieciocho diputados del PPC tendremos como objetivo principal trabajar para que Catalunya vuelva a ser el motor de España y tierra de libertades. No daremos apoyo a un gobierno de multas lingüísticas, que no otorgue libertad a los padres para escoger la lengua en que quieren educar a sus hijos o que no centre su acción política a la recuperación económica.

El futuro de Catalunya no pasa por lo que algunos denominan “estado propio”, sino que pasa por una Catalunya fuerte en una España fuerte y competitiva internacionalmente. España y Catalunya son dos caras de una misma realidad y no se puede entender una sin la otra, hacerlo seria errar el rumbo que debe tomar Catalunya en esta nueva etapa y condenar a sus ciudadanos a no salir de la crisis.

Enric Millo
Portavoz del PPC en el Parlament