Fanatismo independentista - Article ABC 30.07.2013

Que el presidente de la Generalitat y todo el Govern son rehenes de ERC no es una novedad. Es algo que venimos denunciando desde el PPC desde hace 8 meses, cuando se inició la legislatura con un acuerdo parlamentario entre Oriol Junqueras y Artur Mas. 

Lo hemos visto en el Parlament, donde hace ya un año que no se aprueba ni una sola ley. Un año perdido de parálisis legislativa en el que se utiliza la cámara que representa a todos los catalanes simplemente como escenario de actos electorales y partidistas. Como por ejemplo la constitución del pacto del llamado ‘dret a decidir’ en la sala más grande y solemne del Parlament, estrictamente custodiada para controlar hasta el último detalle para lanzar a bombo y platillo el mensaje independentista des de la máxima institución de Cataluña. 

El pasado fin de semana, asistimos perplejos a la falta de desvergüenza y pudor del Gobierno catalán. Ya no se molestan ni en disimular. Usaron el stand que tiene la Generalitat en las instalaciones de los Mundiales de Natación que estamos celebrando en Barcelona para distribuir propaganda separatista. Así, sin ningún miramiento. 

Día tras día asistimos perplejos a una escalada de fanatismo independentista en el seno de las instituciones catalanas. Y digo fanatismo porque lo han convertido no en una opción política sino en un dogma, estás conmigo o contra mí. Lo lamentable es que no se trata de ningún juego ni de campañas electorales artificiosas, nos estamos jugando nuestro futuro más próximo y los independentistas de CiU y ERC utilizan las instituciones de todos para llevarnos a un callejón sin salida. No aceptamos ni toleramos que CIU utilice los recursos de todos los catalanes, voten lo que voten, como maquinaria independentista. Además, ellos mismos se delatan. Todo esto no hace más que poner en evidencia que no les importa el ‘derecho a decidir’. Están decidiendo ya por todos llevándonos por el camino de la separación del resto de España. 

Por todos estos motivos, exigimos al Gobierno de la Generalitat que dejen las esteladas y vuelvan a la senyera, a la bandera que une a todos los catalanes. Mientras no lo hagan ni gobiernen para todos, si siguen actuando para reírles las gracias a los independentistas, estarán dejando huérfanos de gobierno al resto de catalanes. Que no hablen en nombre de Cataluña porque ni la representan ni son dignos de hacerlo.

Enric Millo es portavoz del PPC en el Parlament.