Pasarse de la raya - Artículo ABC 18.03.2014

Lo que muchos temíamos que podía pasar ya ha pasado. El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha traspasado la línea roja del sentido común, la responsabilidad y la sensatez al decir públicamente que no descarta una declaración unilateral de independencia el año que viene. 

La semana pasada se marcó un punto de inflexión cuando la presidenta del Partido Popular Catalán, Alícia Sánchez-Camacho, destapó las verdaderas intenciones del Gobierno de CiU: actuar al dictado de la Asamblea Nacional Catalana. ¿Y qué dice ésta? Que el 23 de abril de 2015 hay que declarar unilateralmente la independencia de Cataluña y hacerse con el control de las infraestructuras catalanas, puertos, aeropuertos y telecomunicaciones. Esto es gravísimo. No son palabras al aire que se digan sin un por qué. Significa tomar el poder por la fuerza. Significa atentar contra nuestro sistema democrático ¿Es esto lo que quiere Artur Mas? ¿Es esto lo que pretende Convergencia i Unió? 

Vemos con preocupación que el Gobierno de Catalunya ha perdido el norte y que no les importa cargarse todo lo que tanto tiempo nos ha costado construir, fruto del esfuerzo de todos. No es así como se hacen las cosas, no es así como se gobierna y no es este el comportamiento que cabe esperar de un responsable público, del presidente de la Generalitat. Está actuando como un provocador irresponsable sin calcular las consecuencias de sus palabras. Con esta actitud, Artur Mas ha perdido toda credibilidad como presidente porque se ha dejado por el camino a mas de la mitad de los catalanes, a la mayoría de catalanes que también nos sentimos españoles. Ha dejado de trabajar por la recuperación económica porque ha caído en una obsesión fanática desde que perdió las elecciones. A partir del momento que Mas está dispuesto a arrasar con todo, ya no puede hablar en nombre de Cataluña porque no la representa. 

Desde el Partido Popular Catalán hacemos una llamada a la responsabilidad del presidente y del resto de dirigentes de CiU. Con su actitud irresponsable, están agitando a los catalanes con unas expectativas falsas que llevan a una frustración masiva y que puede acarrear graves consecuencias. Mas tiene que ser plenamente consciente que de estas imprevisibles consecuencias, el único responsable va a ser él. Por eso, desde la firmeza de la defensa de las leyes y de la democracia, apelamos a la fuerza de la convivencia y la concordia, a la esencia de lo que siempre ha sido Cataluña. Nuestra tierra tiene que volver a ser lo que era: una sociedad innovadora, despierta y dinámica, capaz de liderar el progreso de España, dentro de Europa. 

Enric Millo 
 Vicesecretario del PPC y portavoz en el Parlament