El pacto de la estafa - artículo ABC 14.10.2014

No sólo la política catalana está secuestrada por el monotema del referéndum ilegal, también lo está el presidente de la Generalitat por ERC. Es más que evidente. A estas alturas, Artur Mas ha perdido el control del proceso de ruptura que se empeñó en poner en marcha. Está en manos de Junqueras y ERC. Y ahora para salir del lío sólo puede generar más lío porque la vanidad le impide rectificar. 

No hace falta esperar a que pase esta semana ni llegar al 9 de noviembre. Todos sabemos que el pacto entre Mas y Junqueras es una estafa. El referéndum que pretenden llevar a cabo no se va a hacer porque es ilegal y lo saben desde hace muchos meses. No se pueden hacer los sorprendidos porque el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, lo ha dejado siempre clarísimo. Aun así prefieren seguir estirando el tema porque es la única manera de tener distraída a la opinión pública y publicada de lo que realmente importa, los problemas de la ciudadanía y su nula capacidad para resolverlos. En eso consiste el pacto de la estafa, en un doble timo, por un lado no va a haber referéndum y por el otro, con su insistencia y dedicación al tema, logran tapar toda su incompetencia para gobernar. La fórmula perfecta para seguir con el engaño. 

Encender los ánimos de la sociedad catalana y llenarla de frustración conscientemente, ese es el camino emprendido por Mas y sus socios. Se han encerrado en su cápsula independentista y se despreocupan de los problemas reales de los catalanes. CiU y ERC sólo generan más problemas en su obcecación por separar Cataluña de España. Y mientras, la casa por barrer. Y me refiero a que, por ejemplo, desde el pasado viernes, el gobierno de la Generalitat incumple el plazo máximo de presentación del proyecto de presupuestos del año 2015, de acuerdo con la Ley de Finanzas Públicas de Cataluña. 

En sus reuniones secretas –o fantasma- no debaten cómo crear puestos de trabajo o mejorar la educación, sólo hablan de cómo dividir a la sociedad catalana o de cómo disfrazar de democracia sus decisiones que comportan cometer ilegalidades. Y encima piden discreción a los medios de comunicación sobre sus encuentros. Cuando quieren, la prensa les molesta. En fin, si tuvieran un mínimo de dignidad, hay dos partidos, Unió e Iniciativa, que saldrían de ese pacto de la estafa. 

Enric Millo 
Vicesecretario de acción política y portavoz del PPC en el Parlament